miércoles, 25 de junio de 2008

La niebla es el manto que me recuerda a ti mientras cubre mi cara. Tú, que hiciste de la noche muda mi guarida, y entre las tinieblas me voy desgarrando, mientras vago desnuda por tu pérdida. Hoy todo tiene el sabor del veneno, es destructivo y letal…se lleva hasta mi último aliento. Y tu voz retumba en mí una y otra vez, mas no impide que en mis entrañas circule la sangre envenenada…me consume este juego sordo a los ruegos. Mis ojos se ablandan, colmados de agua salada y un torrente de miedos, en cascada, me inunda…tu falta me atormenta.