miércoles, 27 de febrero de 2008

¿Renacerás en algún amante desconocido?¿Volverás a crear nuestro espacio? ¿Cómo podré adivinar dónde se esconde la fuerza de tu ternura, aquélla que guardabas para mí?. Creo en ti, aunque no llegas. Y tengo que seguir creyendo y hacer acopio de luchas, de cicatrices nuevas, de heridas amplias, mientras el tiempo te regresa a mí de su mano. Es absurdo, amor. Es absurdo. No puedo salvarme de caer en la realidad, en esta angustia. No encuentro la fuerza de la que asirme para no hundir mi cara entre las manos. Te extraño demasiado.

martes, 26 de febrero de 2008

Me desconcierta esta realidad. Me paraliza. Me cuesta no desplomarme en este desorden, estoy agotada, me desangro. No es válido cualquier escenario, no sé cómo envejecer la cicatriz que me dejaste, no sé si existe una renovación para emprender la entrega decidida de nuevo. No sé anteponerte.

lunes, 25 de febrero de 2008

No reconozco esta casa, estás en cada rincón, no dejo de patear ilusiones. Ya no las quiero, me haces falta tú. Tú ahuyentabas mis fantasmas, no dejabas que arañasen mi estómago, mientras hacías gala de tantos recursos, de tanto que desatabas en mí. ¿Cómo me enfrento a lo cotidiano? Dime, ¿cómo lo hago? ¿cómo dejo mi navegar entre palabras para vivir? ¿por qué mi melancolía no cesa de galopar?

domingo, 24 de febrero de 2008

¿Recuerdas cuando me dijiste que nuestro amor sería un río secreto? Era cierto, no deja de fluír, ya no simulan dormidos como antes, ahora salen enloquecidos, no consultan ningún manual. Presurosos, saben a dónde van, no consigo retenerlos. Vana tarea, ni siquiera estas palabras los rescatan, se escapan de mi memoria. ¿Llegarán a ti?

viernes, 22 de febrero de 2008

Como lágrimas en un aeropuerto vacío, para diluir el tiempo en un instante, la distancia insalvable que no deja de renacer cruzando cada madrugada hasta llegar a mí; todo me recuerda que es inútil ahora, que no hay posibilidad alguna de trasponer el espacio y escaparme de todo lo que me rodea, de reunirme contigo en ese tiempo sin horizonte donde te hallas.
En el silencio, en la luz que se refleja en al pavimento de las calles, en el final de una tarde de lluvia, en la forma de consumir hasta los minutos más largos de las tardes perpetuas, allí, y aquí, te sueño. Sueño con los besos que no pudieron ser y con tu voz pronunciando los silencios de mi nombre, con tu abandono al sueño. A mi sueño. A este momento.

jueves, 21 de febrero de 2008

Hacia ti abro mis ojos, quiero entrar por tu mirada y agrandar así el eco de estas palabras. Detrás de la puerta existe una mujer dormida, amor, una mujer que sonríe con fingida cara ante lo inevitable, con una lenta resistencia a esta brevedad de tu sueño errante, bebiendo hasta la última gota del manantial de la noche, elaborando sin pausa este encaje para ceñir tus inquietudes.

martes, 19 de febrero de 2008

Mi mundo blanco...o negro...sordo a los sonidos, con el suelo encencido para el caminante descalzo. Una geografía de temores, un campo desolado, una senda desconocida, un futuro incierto...¡¡cómo te echo de menos!!

lunes, 18 de febrero de 2008

A veces recuerdo cómo me abrazaban tus sonrisas, abriendo surcos en mi pelo tus manos de vida. ¡Me falta tanto ese sosiego!.Donde estés, ojalá sea resguardado de esta suerte, donde la melancolía ata mi cuello, mi nuca y todo mi cuerpo con una cuerda inexorable de metal pesado y fiero. Me faltas y eso me oprime. Mi cara está en el suelo, sucia de tanta tinta y sin aquellos hermosos sueños. Eran sólo palabras, llenas de polvo ahora que intenta borrarlas. ¡Y eran tan dulces aquellos sueños!. Se me hace imposible arrojarlas al olvido, dejar que el viento se las lleve y se vayan lejos. Se me hace tan difícil que no puedo ni siquiera tirarlas, que se vayan al silencio. No puedo.

sábado, 16 de febrero de 2008

No sabes cómo siento este corazón golpear fuerte y aprisa, atropellando en segundos todas las nostalgias.No sabes cómo se devora mi vientre en anhelos, cómo pesan mis manos, cómo busco en la nada tu presencia. No sabes cómo se marcan esas cadenas en mi carne, cómo sujeto en porciones mis latidos, cómo quisiera huír hacia tu lado. No sabes cómo.

jueves, 14 de febrero de 2008

¿Podrías volverte y devolverme a mí?, porque creé este amor para nadie, para ti, y te llevaste y retienes mis ganas de seguir viviendo. Si ya mirándome no ves ternura, sólo sinceridad o sólo locura, si aún me ves viva, te lo ruego,devuélveme a mí. Que no quiero para mi corazón más enfermas esperas, que mi cuerpo me abandona,que está vacío de tantos y tantos inmensos sentimientos que de ti brotaban, que todo está callado hoy. Desvalida, lejana de mí misma, aguardo el polvo de un soplo vital, algún aliciente final. Porque estoy muerta amor, y no sé cómo se puede morir un muerto.
No existe nada para el que llora, mas que las lágrimas. No quiero hoy ni tampoco el mañana. Esta ciega oscuridad, sin luz, por la que vago como un candil, mi imaginación. Esta es mi irrealidad: mi tesón perdido y mi aspiración a librarme de mí misma. Ciega noche tenebrosa. Una de tantas.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Esta ansia brava, amor, es como un perro persiguiendo su rabo, es un fango de sudor viejo en el que no dejo de revolcarme. Siento horror, sin ti. Cientos de lecciones ya olvidadas y esfuerzos inútiles por construir, por reconstruírme ahora. Miro la puerta despintada y siento miedo al saber que mañana, tendré que volver a abrirla y vagar por este mundo. ¡Qué triste no morirse esta noche!

martes, 12 de febrero de 2008

Las amargas experiencias jamás se alejan, siempre detrás, siempre presentes. Este mundo me aprisiona, ya sin ti. Me muero cada día en la lucha y es una tristeza aguda e irreversible, como una flor que se apaga...y fijo mi mirada en el techo, de madera vieja llena de polillas; vuelvo mi cabeza hacia la bombilla, y sus destellos ciegan mis ojos ya cansados. Recostada sobre mi almohada sigo pensando, sigo con miedo.

lunes, 11 de febrero de 2008

¿Puede el barro estar más blando por mis lágrimas caídas?, lodo de mis lágrimas, ese es el sendero de mi vida. Un paso mal dado por cada huella, una lucha arrastrada por un sueño que se hunde cada vez más. Quisiera saberlo todo, calmar esta ansia de verdades. De tus verdades. Y no hago sino hundirme en el fango, cada vez más, ya me siento cansada.

domingo, 10 de febrero de 2008

¿Y si todos nos ahogáramos entre voces, gritos, gemidos, lamentos?¿Y si, al caer el sol, nos clavasen puñales en el pecho?¿No dolería, acaso?
Así me siento sin ti: bebiendo fuego mientras espectros me arañan, con sus garras afiladas abrazadas a mi cuerpo, hundida y descarnada hasta los huesos. Hoy tengo miedo de mis palabras, deseando que todo se destruya de una vez por todas, porque ya me siento destruída. Hay días en que siento que este mundo, simplemente, me ha escupido.

sábado, 9 de febrero de 2008

En esta penumbra, busco la paz. Entre tanto frío, quiero sentir de nuevo la pasión. Quiero dejar de ser ciega, mientras tenga los ojos abiertos, hallar la línea que divide este mal. Saber, con certeza, que mis ilusiones no volverán a desvanecerse; que no me abandonen.¿Es preciso dar la espalda al mundo para recuperarse?.
No tengo fuerzas para odiar, no tengo sed de venganza que calmar. Sólo he ensuciado mis pies, al caminar por este abismo sucio. ¿Por qué decimos que vivimos si sólo el cuerpo tiene vida?¿si los valores están trastocados?
Mi debilidad sólo me permite preguntarte, una y otra vez, ¿por qué existo abandonada?, ¿por qué me siento así?, ¿por qué me estoy ganando la locura?.

viernes, 8 de febrero de 2008

¿En qué momento se seca el corazón, que no avisa?, y deja a su paso horror, un monstruo vacío, un ser que ya no soy. Sueños, Amor, Verdad,... ¿es imposible?, dime, ¿lo es?. No quiero resignarme, ahogarme asesinada, mientras trato de construírme. No quiero oler el hedor de la destrucción de tantos sueños. Tampoco quiero devolución. Quiero ser. Quiero ser yo.

jueves, 7 de febrero de 2008

¿Y si supiera por qué todavía te llamo? ¿Y si supiera por qué espero aún tu llegada? ¿Por qué creo que sigues agazapado en cada hora, manso, para mí?¿Cómo te lo digo?. Nada es lo mismo, ahora pataleo por unas alas para alcanzarte, para hacerme liviana y huír. Hasta he llorado con el fin de pesar menos, para que el viento me lleve donde sea que te fuíste; donde vaya este amor no me pesa, este apego no termina.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Se dicen incluso palabras de amor. ¡Qué áspero mundo!, que guarda toneladas de sinsabores por cada milímetro de dicha. Ocultamos amarguras, largas y lentas desolaciones que nos arrastran ¿hacia dónde?. Ciegos, estériles y dando lecciones de convencimiento. Y hasta parecemos felices.

martes, 5 de febrero de 2008

Sin tus caricias, sin que la nada se transforme en belleza. Sólo desfiles inmóviles, bultos, se acercan a mí y se alejan. Pasan. Sin que su mirada apague con su luz estas sombras, grises murallas que empañan nuestra historia, nunca antes contada. Testigos de lo poco que ha quedado de mí, tras la batalla.

lunes, 4 de febrero de 2008

Me tienes. En vilo. Lo empujas todo, a lo alto y más allá. Hueles a semilla, a fruto en abundancia, a madurez justo a su tiempo. Qué pulpa exquisita se llevaron ya tus besos, qué cuidado al abonar y qué cruel cosecha te llevaste al marcharte.

domingo, 3 de febrero de 2008

Caminando de un lado a otro de la ciudad, pisando hasta el estiércol, buscando enloquecida una silueta. Aquél que al besarte te mató, aquél que, incansable, enraizó en tu corazón, aquél que remueve ahora sus cenizas y aún le sientes. Hábil, diestro, que de un soplo dejó tu mirada vacía y te despojó de tu identidad.
Iban camino de ser horas hermosas, horas de dar sin medida y de soñar, ahora maniatadas. ¿Eran mías, amor? Porque tú me hiciste y tú aún me tienes. Dime, ¿eran mías?.

viernes, 1 de febrero de 2008

¿Y tus brazos? ¿Cuándo desintegró el tiempo implacable tus brazos? ¿Dónde anida el poder de transmutar lo fugaz en duradero? ¿Qué hago ahora con todos estos momentos?
Caminar despacio, sólo me queda eso. Nadie me dice: “¡Espera!, yo conozco el nudo de tu tristeza”.
Qué raro es lo que cuaja en la mente, cómo torturan los segundos como si fuesen puñales, cuando soy consciente de que ya no te tengo. Cómo se alinean esos segundos para torturarme, para convertirme en un maniquí que se desploma, lleno de lágrimas su pensamiento, mientras espera una carne a la que unirse y vivir en este vacío paraíso.