en un caminar sin vida, desvaneciendo inciertos pasos en este arenal,en medio de ese grito espantoso que quedó en tu boca...
sábado, 26 de enero de 2008
Una fina niebla entre el mundo y mis ojos me aterra, me voy quedando sola y a mis labios acuden palabras maduras cada noche. Mi gran mundo no tiene nombre, sólo se sucede, sólo en mi alma se mueven los sueños, en una eterna lucha por serlo fuera de mí.
Asomándome, a tu cara ya de barro,con un hueco de ojos sin retorno.Mi corazón bebe en la sed de recuerdos y las palabras vuelan olvidos...buscando el eco de una dulce plenitud.
Que no puede ser sólo tortura,puñales cada segundo incrustados en mi cuerpo aún caliente.
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