Un golpe de viento deshace las sombras, y otras vuelven, arrastrando todos los afanes, vacías. Te confieso, desde el miedo, con las palabras más terribles, cuánto te he querido. Puntual, como el alba, te invoco para fugarnos juntos a la claridad. Y no puedo con el peso de tu silencio en esta nube sin rumbo.
lunes, 28 de enero de 2008
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6 comentarios:
hermoso dolor el del amor, niña, aún el del no correspondido, porque templa el corazón de tal manera que jamás dejará de escucharse su latido. Te auguro el sol, el aire puro, desde este mar y desde mi edad de eternidad.
Un abrazo oceánico desde la otra orilla.
Roberto
PD) te encontré gracias a la dulce María, mi cibernieta del alma.
La primera voz, la tuya, acompañando mi latir. Un agasajo tu visita, y la de quien te guió hasta aquí.
Correspondo a tu abrazo.
A contraluz.
Ya te pongo entre mis vínculos para que seamos vecinos de estos sueños. No dejes de volcarlos en tu página, los necesito.
Un beso, niña, y a brillar!
Roberto
me encantaron tus escritos, sentimientos aflojan la piel de una mujer que solo es alma...
te invito a que conozcas mis confidencias
saludos
Gracias, Roberto, en cuanto averigue cómo hacerlo, seremos vecinos en esta gran comunidad.
Abrazos.
A contraluz.
T S , no he podido acceder a tus confidencias. Agradezco tu visita, lamento no poder corresponderla.
Dime cómo, por favor.
Un saludo.
A contraluz.
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